Relaciones Tóxicas ¡la importancia de deshacerse de ellas!
- Pilar del Rosario
- 6 jun 2016
- 3 min de lectura

Empieza el enamoramiento o la amistad, la ilusión con esa persona “especial” que hace que nuestro corazón dé un vuelco cada vez que la vemos o que al hablarnos y hacernos caso nos hace sentir importantes, pero…el sarcasmo, la burla, la mentira y la manipulación empiezan a hacerse patentes.
Nuestra autoestima se ve minada y ya no tenemos capacidad de decidir sin consultarle, sin tener su aprobación, nos sentimos poco a poco más necesitados de ellos, pero ya no disfrutamos tanto de su presencia, ya no nos hace sentir tan importante ni tan especial, pero en cambio le necesitamos mucho. Luchamos por la relación a pesar de no hacernos feliz ya que nos consideramos su “salvador” a la vez que nuestra autoestima baja, baja y sigue bajando, asumimos el rol de víctima y queremos estar a su lado al precio que sea. Suelen atacar a través del chantaje emocional, intentan instalar en nosotros el sentimiento de culpa, descalifican cualquier cosa que hagamos, haciéndonos sentir inútiles y pueden llegar a ser verbalmente agresivos con nosotros intentando hacernos sentir débiles e inseguros, haciéndonos dudar de nuestras capacidades.
A veces, el cumplir con el rol social de estar en pareja o el miedo a avanzar por la vida sin compañía nos hace aguantar más de lo que deberíamos. Llega un momento en que no somos felices pero nos convencemos de que sin él o ella estaríamos peor, estaríamos perdidos y ¿que haría él/ella sin mi?
La persona tóxica juega a hacernos sentir culpables de lo que le sucede, controla constantemente lo que hacemos, con quien vamos y con quien hablamos. Nuestro espacio se reduce a él/ella ya que así nos tiene controlados y así no podemos ver ni descubrir que estamos en una relación enfermiza que utiliza la desconfianza y el menosprecio como herramienta.
Llega el momento en que hemos de decir BASTA, ya no más.
¿Cómo hacerlo?
Buscar ayuda, no estamos solos, podemos encontrar el apoyo en nuestros seres queridos, amigos y si esto no es posible, se debe buscar ayuda profesional, pero lo importante es alejarse de estas personas, no nos aportan nada beneficioso y lo que es peor, no nos hacen felices. Recuerda, hemos venido a este mundo a ser felices, no a sufrir. A veces no es fácil y la vida puede traernos momentos difíciles por el camino, pero nosotros tenemos el poder de decidir con quien queremos y no queremos estar y nadie nos debería obligar a estar con él/ella si nosotros no queremos, si nosotros no somos felices con ellos.
Piensa ¿qué le diría a mi hijo/a, a mi hermana/o, a mi mejor amigo/a? ¿Le diría que aguantase, que sufriese, que fuese infeliz?
Creo que no, creo que le diríamos que intentase buscar una solución, que se armase de valor y no se conformase con cualquier cosa. Entonces ¿por qué aguantamos en relaciones que nos hacen daño?
Generalmente, esto sucede porque nuestra autoestima no está en condiciones óptimas y consideramos que no somos lo suficientemente buenos. Aquí es donde hemos de incidir, donde hemos de trabajar con más ímpetu, en nuestra autoestima, en nuestra valía personal.
Aquí algún consejo más:
Reconoce e identifica a las personas tóxicas e hirientes que no te valoran ni te hacen sentir bien.
Marca límites de lo que es aceptable y lo que no para ti.
Nunca dejes que nadie te maltrate, te minusvalore ni te falte el respeto.
Quítales el poder, no les des acceso a tu intimidad y a tus decisiones.
No estás solo/a, busca ayuda ya sea en tu entorno de confianza o en un profesional.




Comentarios